} Lucas 10: 29 - Devocionales Cristianos Maná

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PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS POR MEDIO DE LA FE; Y ESTO NO DE VOSOTROS. PUES ES DON DE DIOS; NO POR OBRAS. PARA QUE NADIE SE GLORÍE. - Efesios 2: 8-9 // Toda Gloria a Dios. El Señor te Bendiga

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sábado, 20 de febrero de 2016

Lucas 10: 29



Lucas 10: 29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

Todos conocemos esta parte de la escritura la del hombre atacado por ladrones y dejado a su suerte al borde del camino, la parábola del buen samaritano.
Sería muy extenso el devocional si profundizase en la enseñanza e intentaré hacerlo brevemente.
Sabemos que pasaron cerca del maltrecho cuerpo un sacerdote, un levita y un samaritano.
El sacerdote ni siquiera se acercó, ni siquiera sabia si el cuerpo estaba o no con vida y, por la Ley,

no podía acercarse a un cadáver para no contaminarse, por lo tanto ni siquiera se acercó por si realmente estuviese muerto….siguió su camino.
El levita también pasó de largo, puede que por su condición de asistente de los sacerdotes y conocedor de la Ley hiciese lo mismo y por el mismo motivo, puede que fuese para evitarse problemas, sea cual fuese el motivo….siguió su camino.
Llega el turno del samaritano, odiado por judíos, aunque también conocedor de la Ley y por amor al prójimo se detiene, ayuda al herido, le lleva a la posada y se hace cargo de los gastos.
Jesús el Cristo se acerca a todos nosotros, heridos de muerte en el camino de nuestra vida, nos abraza y consuela aun no mereciéndolo, y fíjate en un detalle; negado por su propio pueblo, odiado por sacerdotes y levitas que fueron los instigadores de que el pueblo pidiera la crucifixión de nuestro Señor.
El hombre atacado siguió viviendo por el amor al prójimo del buen samaritano y no por los prejuicios instaurados de la Ley, al samaritano no le importó en absoluto quien o como era la victima, simplemente la atendió y salvo…por amor.
Y cada vez se oye más, a modo de levadura, que debemos volver a la Ley, a una salvación por obras imposible de cumplir, cuando la verdadera Ley es ser llenos del amor del Padre, un amor que nos salva y que nos capacita a todos para ayudar a quien sea a encontrar el verdadero camino de la salvación.
No son las leyes, ni las normas, ni las obras…es nuestro Señor el único que, como el buen samaritano, nos puede y de hecho nos salva de una muerte segura…por y con amor.

Vuestro hermano en Cristo Soldado de Dios.
DIOS OS BENDIGA EN EL PODEROSO NOMBRE DEL SEÑOR. ATT. DEVOCIONALES CRISTIANOS MANÁ.
http://www.devocionalescristianosmana.org.es/

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